“La bicicletas son para el verano”, en el Centro Cultural de la Villa Fernán Gómez

Julia Sáez-Angulo 

 

 

No es la primera vez que esta obra de Fernando Fernán Gómez se pone en escena en el Centro Cultural de la Villa que lleva el mismo nombre del autor. La obra ambientada antes y después de la guerra civil española de 1936 – 39 lleva un montaje sencillo de mobiliario, que mueven los mismos actores revestidos a la manera de la moda en aquellos años.

 

La obra está bien dirigida por César Oliva.

             

El tema respira quizás un poco de aroma rancio en estos momentos, 40 años después de su estreno y 14 después de su última reposición. Dentro del periodo histórico de la guerra civil española antes y después, tras una tragedia de más de trescientos mil muertos, a los que habría que sumar los anteriores a la contienda, que la República no controló o no pudo controlar, de manos del anarquismo y otras fuerzas de izquierda y derecha, en una espiral infernal.

 

              El autor Fernán Gómez –conocido cascarrabias- respiraba por la izquierda y, pese a que la obra no incide de modo panfletario o maniqueo en ella, sí se inclina hacia ese lado, sin profundizar en causas y efectos o lo que es lo mismo en la acción/represión de las circunstancias.

 

              El argumento se centra en una familia madrileña de clase media y sus vecinos, que se ven arrollados por una guerra y sus efectos colaterales de pobreza, angustia, hambre y tristeza. La buena gente que se ve agredida por unos políticos y unos militares que no fueron capaces de encontrar una solución de compromiso sino de arrollar revolucionaria o militarmente a los ciudadanos trabajadores y pacíficos.

 

              Quizás la obra se ponga algo “heroica” al ver pasar las brigadas internacionales, ejercito extranjero que llegó para matar a una parte de los españoles en lucha y que han sido sin duda demasiado exaltadas en su presencia en el solar hispano, mientras que otros ciudadanos civiles sufrieron sus excesos y si no, que se lo pregunten a los manchegos y en particular a la gente de Damiel.

 

             “Mi padre topó con las Brigadas Internacionales, muchos de ellos mercenarios aventureros sin escrúpulos, con auténtica vesania y feroces ganas de matar españoles", al decir del Doctor Jesús Sevilla en sus memorias, quien no soporta las versiones que se hacen de las Brigadas Internacionales a las que algunos califican poco menos que de ángeles o de héroes. “Muchos eran fanáticos, como hoy son los que recluta el DAESH islamista, aunque algunos, de modo sectario los quieran presentar como idealistas”.

 

              Por lo demás la interpretación de la obra teatral es buena, convincente, sobre todo en los actores que representan al matrimonio en torno al cual se articulan los demás miembros de la comunidad de vecinos. Su actuación es natural y creíble en escenario.

 

Autor: Fernando Fernán Gómez

Dirección: César Oliva

Reparto:

DOÑA DOLORES: Llum Barrera.

DON LUIS: Patxi Freytez

DOÑA ANTONIA: Esperanza Elipe.

LUISITO: Alvaro Fontalba.

MANOLITA: Teresa Ases.

JULIO: Agustín Otón.

MARIA: María Beresaluze.

PABLO: Adrián Labrador.

MALULI: Ana Caso.

DOÑA MARCELA: Lola Escribano.

 

DMC Firewall is developed by Dean Marshall Consultancy Ltd